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Difundir la alegría del Evangelio...

Actualizado: 19 abr

La misión asuncionista de este año se realizó en dos Estados Puebla y Veracruz. El lema de nuetra misión fue: Que todos sean uno, para que el mundo crea. Por mi parte, misioné en el grupo de Puebla, precisamente en la comunidad de Calmeca, Estado de Puebla, que pertenece a la parroquia de Santo Tomás de Aquino, municipio de Tlapanalá. Formamos cuatro equipos: 1. Calmeca (José Alberto, Celina Castro, Sébastien Bangandu, Evelin Copado y Luis Alfredo); 2. Coatepec (Rafael Huerta, Abigail, Mauricio y Sayra); 3. Santo Domingo Ayotlicha (David y Brandon); 4. Tepetzingo (Maru Copado, Denisse, Rodrigo, Yesenia y Yenifer).


Llegamos el domingo de Ramos a la comunidad de Calmeca para encontrarnos con un pueblo con una fe viva, ferviente y muy arraigada en sus costumbres y tradiciones. Trabajamos arduamente, pero siempre acompañados por todos los grupos: Jóvenes, Movimiento familiar cristiano, Catequesis familiar, Liturgia de adultos, Colegio Bíblico Adultos, Monaguillos, etc, obteniendo muchos frutos como respuesta. Ha sido una experiencia tan única.

 

Iniciando nuestros días con los rosarios de Aurora, a las 5 am donde iban por nosotras (Evelin y yo) para llevarnos a las capillas para iniciar con el rosario en donde ya estaban algunos vecinos con sus rosarios y candelas esperándolos. En algunas capillas hasta café y pan se nos daban antes de salir, siempre con su gesto de amabilidad y para mí una gran emoción ver a las familias completas desde el esposo, la esposa los niños chicos y los abuelitos todos al rosario para ir en preces y juntarnos en la iglesia para concluir con la letanía ahí.


Se logró cubrir en los tres días lunes martes y miércoles las capillas de San Lucas, San Miguel, San Mateo, San Antonio, La Nopalera, San Marcos y el Centro. Sin dejar de mencionar los preciosos amaneceres con esa luna esplendorosa que nos alumbraba por las calles, recorriendo los ave marías, para luego ir a las casas donde nos ofrecerían los alimentos ese día.

 

Luego continuábamos con nuestra actividad del visiteo de 10 am a 1:30 más o menos, en donde siempre nos acompañaron los jóvenes y algunos adultos quienes conocían bien las colonias y situaciones específicas. Mientras padre Sebastián visitaba enfermos para confesarlos, ungirlos y llevarlos la comunión.

 

Regresábamos a la capilla para dar seguimiento por las tardes, especialmente para las actividades de las 4 pm con los niños quienes participaron activamente. Llegaban alrededor de 200 a 250 niños por día. No hubiéramos podido trabajar con estos pequeñitos sin el apoyo de las bellas catequistas ya que solo estábamos misionando Eve y su servidora Celi. Ese trabajo en equipo me deja una gran alegría de ver el amor por su comunidad y por sus niños. Gracias chicas y chicos!


Iniciando enseguida a las 5 pm para trabajar con el grupo de jóvenes, quienes también se hicieron partícipes de reconocimiento por su integración de trabajo en equipo. Un día se les pidió que respondieran, ¿qué les atraía de la vida de Jesús? Y se obtuvieron respuestas como: Su servicio, su amor, su entrega. El que fue un guerrero en la fe. El que amó hasta morir.


Y la otra pregunta fue: ¿Qué te hace feliz? Dijeron: Mi familia; poder estudiar; poder participar de esta Semana Santa. Y luego se les pidió que por equipos hicieran una letra de canción de sus respuestas y las cantarán como Rap. Y fue muy emotivo. ¡Por supuesto de 8 equipos salieron 3 equipos ganadores!

 

Y a las 6 pm se trabajaba con los adultos sobre la Unidad y Fraternidad, con el sentido de ser siempre más una iglesia viva que un templo. Considero que ellos ya traen una formación basándose en la Biblia y son un grupo activo. Y el hermano José Alberto hizo un buen trabajo con este grupo. Obvio los días principales como fue el jueves santo con la misa de la última cena fue muy emotiva y muy concurrida llegando cerca de 700 feligreses

Y qué decir de nuestro viernes santo donde se inició a las 8 am con el viacrucis contando con mucha participación. A las 3 pm los oficios donde también hubo mucha participación. Teniendo una hermosa misa de la muerte y resurrección de cristo en la vigilia pascual, dónde el grupo de jóvenes adornó el altar tan hermoso. Y se esmeró en ir bajando una cortina durante el canto del gloria para representar la resurrección de Jesucristo. Esto fue increíble. Bravo 👌🏻 chicos!

Y bueno nuestra misa de domingo de la pascua del Señor para ser el cierre y conclusión de nuestra semana de misiones estuvo muy bonita con mariachi de acompañamiento y muy organizado. Vi una hora de despedida con muchas fotos y padre Sebastián bendiciendo a niños y mayores empapados en su fe que de solo recibir esa bendición su situación mejorará y sugiero ¡así será!

No quiero dejar de agradecer al padre Enrique que nos permitió misionar en su parroquia, a las familias que nos alojaron en sus hogares dándonos cobijo y refugio a nuestros días de trabajo como misioneros de la vida de Jesús. A la señora Julia y su esposo señor Florentino donde nos quedamos Evelin yo. A la hermana Margarita Hidalgo quien alojó al padre Sebastián, hermano José Alberto y Luis Alfredo.

Un agradecimiento muy especial a don Aniceto Cabrera (Cheto) por su gran labor de contribuir en los traslados al padre Sebastián y algunos de los misioneros para las misas y servicios de las comunidades de Calmecac a Coatepec y a Tepexco y viceversa de aquí a haya. 

 

Los 8 días, del domingo de Ramos al domingo de Pascua fueron una gran labor. Y gracias a todas las familias: Lorenzo Pineda; Adelfo Hidalgo y Alejandra Aguilar; Ismael Beltrán y Petra Câzares; Martîn Guerra y Elia Benitez, Julia Florentino y Obdulio Trevino; Silvia Pena y Roberto Mejîa, Maribel Aguilar y Severiano Trevino; Susana Hidalgo; Bernadino Pena; Benita Barranco; Mayordomos Dionisia Martinez y Genovevo Acateco, así como tantas otras que con gran generosidad nos abrieron las puertas de sus casas y nos ofrecieron los alimentos… que recordaré por siempre.

Celina Castro



TESTIMONIOS DE MISIONEROS


Brandon

La misión que nuestro Señor Jesucristo nos pide realizar para difundir su palabra al mundo es, sin duda, una gran prueba que como cristianos debemos afrontar con gran humildad y amor, una experiencia que resulta eternamente grata y genuina para demostrar y poner a prueba nuestro amor a Dios y al prójimo.


Visitar la comunidad de Santo Domingo Ayotlicha para mí ha sido una de las más grandes experiencias de vida que Dios me ha permitido vivir, siendo una experiencia totalmente genuina en donde en todo momento Dios estuvo presente, mostrando su presencia en cada detalle, en cada circunstancia, en cada persona, en cada acto.


Vivir estos momentos fue sin duda salir de mi zona de confort que a gritos mi ser interior pedía, esa voz interna que pedía salir a compartir el mensaje y lo que Dios había estado haciendo dentro de mi hace algún tiempo ya, la necesidad de expresar lo que estaba sintiendo con acciones lo que Dios estaba haciendo dentro de mí, el escuchar mi alrededor y quizás identificarme con esos sonidos para tener ese acercamiento con aquellas personas que sabía que mi testimonio con Dios podría quizás serles de gran ayuda, y que resultó por convertirse en momentos donde Dios estuvo presente en cada palabra hablada, en cada abrazo recibido, en cada momento de solamente escuchar y contemplar lo que se estaba viviendo.


La misión en Santo Domingo Ayotlicha sin duda es y será una experiencia que me dejará marcado para siempre, pues vivir cada momento aquí me reafirmó que cuando se da con un corazón sumergido en una total humildad y bondad, y más aún todo esto lo recibes de la misma manera, el resultado es tener algo totalmente real y eternamente grato, siempre con la presencia de Dios presente en todo momento.

Brandon, misionero asuncionista



Esta aventura de misión, comenzó un sábado 23 de marzo, viajando desde la mañana y gran parte del día, hasta llegar a la comunidad que nos esperaba (Guadalupe-Victoria). Perteneciente a la parroquia de la Santa Cruz, Chavaxtla - Veracruz. Llena de nervios, miedo... Pero también llena de entusiasmo por servir a Dios.

 

Tuve la fortuna de estar en un equipo con 10 integrantes. Algo que me marcó mucho en esta misión fue la manera en que nos relacionamos unos con otros. Siendo de distintos lugares, distintas costumbres, forma de ser, incluso lengua. También la gran diferencia de edad entre los miembros del equipo.


Desde mi perspectiva puedo decir que el lema de esta misión, le hicimos honor y estuvo presente en todo momento, el cuál fue: "Que todos sean uno como tú y yo somos uno para que el mundo crea". (Juan 17:20-23).

 

¡Esta misión fue muy especial e increíble! Volví a casa, cambiada en todos los aspectos. Desdé una mentalidad con positividad absoluta. También muy agradecida con Dios, la vida, mis padres, y todas las personas que encontré en el camino. ¡Valoro mucho cada momento!


 Luz, misionera asuncionista


Soy Rafael y yo estuve en la comunidad de Guadalupe Victoria de la Parroquia La Santa Cruz, Chavaxtla, Huatusco, Veracruz. Originalmente yo estaba con el hermano Ángel. Estando ahí nos juntaron con otro equipo, con el equipo de la hermana Eli y nos mandaron a otra comunidad porque era muy grande, éramos 10 en total.


Llegamos a nuestra comunidad a las 7 pm y la gente ya nos estaba esperando. Nos presentamos y quedamos a dormir en la misma iglesia. Nuestras actividades empezaban con el rosario a las 5 de la mañana terminando, continuábamos con la celebración de la Palabra, en seguida con nuestra oración diaria y a las 7:30 am.

Posteriormente nos íbamos a desayunar y al regreso teníamos la plática para niños a las 10 am. Un equipo se quedaba con ellos, mientras nosotros nos íbamos al visiteo. En la tarde después de comer el equipo que se quedaba con los niños se iba al visiteo.


 Los otros nos quedábamos con los jóvenes. Hicimos un increíble equipo. Nos adaptamos muy bien y al finalizar nuestras actividades terminábamos con la evaluación y la oración. Un placer trabajar con todos ustedes, no me había tocado trabajar con una religiosa y estuvo increíble. La comunidad que nos tocó está muy bonita y las personas nos trataron increíble.


Hubo momentos de mucha alegría, pero también muy emotivos, especialmente cuando nos despedimos de la comunidad. Muchas gracias por todo, también quiero agradecer al padre Ventura por todas sus atenciones, Dios los bendiga.


Rafael Esparza, laico Asuncionista




La misión me gustó mucho, a pesar de mis defectos y debilidades, me sentí llamada por Dios para vivir esta experiencia. Estuve en un equipo de 10 personas, el equipo era un gran equipo, porque todos aportamos lo que somos. Yo, si con algo de miedo y nervios por ser la primera vez.


Pero nunca pensé en la dimensión de esta misión, porque he visto personas (misioneros) que han venido a mi pueblo más nunca pensé en que yo podría serlo. Me gustó ver cómo las familias tienen fe en Dios. El convivir con todos nuestros hermanos, así como los momentos de los cantos en la adoración. Fue una muy buena semana, le doy gracias a Dios por haberme invitado.

Luisa, misionera asuncionista



Mi experiencia en esta misión la viví en la comunidad Guadalupe-Victoria, perteneciente a la parroquia de la Santa Cruz, Chavaxtla - Veracruz. Estaba tan emocionada de conocer a nuevas personas, pero sobre todo corresponder el amor de Dios a través del servicio. Participé en un equipo de 10 personas con las cuales fue muy bonito trabajar y compartir cada uno de sus conocimientos.


 La verdad cada testimonio me dio vida y motivación para seguir en el camino de Dios, pero, sobre todo, aprendí la humildad que muchas veces a mí me hace falta. Las personas que nos recibieron en sus hogares fueron muy amables y, para ser mi primera experiencia, fue lo mejor que pude vivir en esta Semana Santa.


Aprendí mucho, tanto en compartir con los niños, jóvenes y compañeros de misión. Y cómo olvidar la alegría de Rafita, un misionero de nuestro equipo, que a todos nos transmitió. Para mí fue un regalo muy bonito por parte de Dios

Herli, misionera asuncionista



Para mí la misión es compartir las cosas pequeñas de la vida, con aquellas personas necesitadas.


Dentro de la misión de esta semana santa, aprendí a tener firmeza en mi fe, porque, aunque en algunas situaciones la realidad del mundo me frustra, aprendí a tener confianza en el proyecto del Reino más allá de los límites.


El lema de esta misión: "Que todos sean uno, para que el mundo crea" me ayuda a formar parte de la realidad de los demás, a preocuparme, a interesarme por el bienestar del prójimo...


Ángel Gabriel Mixteco Cocotle, postulante asuncionista



¿Qué se siente ir a una misión?

 

Evelin

Muchas veces me pregunté eso, ¿qué es ser parte de esta aventura?, ¿cómo es ir a una misión? Después de varias veces de hacerme esa pregunta, pude tener las respuestas que buscaba. Después de que lo supe, entendí, que quería volver a vivirlo una y otra vez.

 

Este año por segunda ocasión, tuve la oportunidad de vivir de nuevo el llamado de Dios, poder convivir con nuevas personas, en un distinto lugar, distintas tradiciones, distintas formas de pensar y para mí ha sido una de las mejores experiencias, porque ha sido sumamente satisfactorio, el hecho de poder conocer nueva gente, de ver a personas movidas por la fe que tienen hacia Dios, de ver la pureza de los corazones de los niños, la alegría de los jóvenes.

 

Pero lo que más me marcó de esta misión, es el poder ver que muchas veces tenemos tantas respuestas que Dios nos da, pero en muchas ocasiones hacemos caso omiso y después de una semana, puedo decir Gracias Dios, gracias Comunidad Guadalupe Victoria, gracias a cada uno de los que formaron parte de esta misión.

 

Guardo en mi corazón cada familia que nos abrió sus hogares, pero sobre todo sus corazones, gracias a cada uno de mis compañeros con los que pude vivir esta Semana Santa, por hacer tan presente nuestro lema de esta misión: "Que todos sean uno, como tú y yo somos uno, para que el mundo crea" (Juan 17:20-23).

Evelin Damian

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