Hermano Ángel Gabriel Mixteco Cocotle, a.a.
- Sébastien Bangandu
- hace 2 días
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Soy Ángel Gabriel Mixteco Cocotle, tengo 21 años, nací el 02 de agosto del 2004 en el municipio de magdalena Veracruz. Mis padres son Wenceslao Mixteco MIxteco y Marcelina Cocotle Martínez. Mi familia está conformada por 5 hermanas y mi hermano. Con quienes he compartido gran parte de mi historia y crecimiento.
Desde niño fui curioso; me gustaba montar a caballo y jugar con mi hermano, disfrutando de la sencilles de la vida en mi comunidad. Realicé todos mis estudios; primaria, secundaria y de preparatoria dentro del mismo municipio de Magdalena, lugar que me marco profundamente mi identidad y mis valores.

Crecí en un ambiente habitado por la presencia de Dios, aun cuando no era plenamente consciente de ello. La fe clarividente de mis abuelos y mis padres me enseñaron a creer. Gracias a ese testimonio, hoy puedo decir con profunda alegría que soy religioso de la Asunción. Con la gracia de Dios, el 15 de enero de 2026 realicé mis primeros votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia en esta hermosa familia de la Asunción.
Mi historia de fe está marcada por diversas búsquedas, preguntas y procesos interiores, puedo decir que no ha sido un camino lineal, sino una experiencia de crecimiento constante, sostenida por la misma misericordia de Dios.
Mi historia vocacional no se encontró en una soledad, sino dentro de una comunidad que ora, discierne y camina unida. Esta experiencia la encontré en la familia de los religiosos Agustinos de la Asunción en noviembre del 2021, que desde entonces tuve un acompañamiento vocacional.

Con el paso del tiempo ingresé al aspirantado el 10 de agosto del 2022; al concluir esta etapa inicié el postulantado el 15 de agosto del 2023. Finalmente, tras completar este proceso formativo, ingrese al noviciado fuera de mi país, dando inicio el 30 de enero del 2025 en Espíritu Santo de Pinhal, Sao Paulo, Brasil.
En este camino comprendí, desde un espíritu agustiniano, que no se puede buscar a Dios sin los hermanos y que el corazón inquieto solo descansa cuando se abre a Él y a los demás.
Mi vocación continúa clarificándose entre luces y sombras. Hay muchos momentos de entusiasmo y algunos de cansancio, pero permanece la clara certeza de que Dios me llama a trabajar por el Advenimiento de su Reino. Comenzando por mi propio corazón y extendiéndolo a quienes me rodean.
Mi poco tiempo en la vida religiosa, inspirado por el testimonio de nuestro fundador el Padre Emmanuel d´Alzon, comprendo que el Reino de Dios se construye con pasión, fidelidad, con espíritu de franqueza, de servicio y una entrega total a la misión de la iglesia.















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