Faith never retires...




Sister Hermelinda, a member of the Orantes de la Asunción religious order, originally from the Democratic Republic of the Congo and a missionary in Tecamachalco, Puebla (Mexico) joyfully shares with us a moving experience: accompanying Fidel, a 75-year-old Protestant man, on his journey toward the sacraments of Christian initiation in the Catholic Church. Let’s hear from her.
God allows us to carry out His work at the time He chooses. A few months ago, I was giving catechism lessons to Mr. FIDEL, who had been a Pentecostal Protestant since childhood. At age 75, his long journey as a Protestant culminated at the Catholic altar. Mr. FIDEL, now a convert, bore witness as a believer who demonstrates that it is never too late to seek the fullness of the sacraments.
At the age of 75, Mr. FIDEL’s decision to change his faith and receive the sacraments of Christian initiation (Baptism, Confirmation, and First Communion) on August 23, 2026, was not an emotional impulse, but rather the result of a journey of study, maturation, and a sincere desire for fulfillment. To discuss Mr. FIDEL’s testimony, we highlight three main points:
1. The Value of Seeking the Truth
It is never too late for the Holy Spirit: This step demonstrates that conversion is an ongoing, lifelong process. At age 75, when many consider their convictions to be completely set in stone, Mr. FIDEL kept his heart open to a new calling: “To join the Church that Jesus himself founded,” he said.
A mature faith, but not a blind one. Having been part of the Protestant Church meant that he was already familiar with the Scriptures and had a relationship with Christ. The truth is that from so much use, the pages of Genesis and Revelation were missing from his Reina Valera Bible. His conversion to Catholicism was an evolution of that earlier faith, as he sought what he considered to be the fullness of truth and sacramental communion.
He would say to me, “I have a great desire and hunger to eat the Body and drink the Blood of Christ, as the Word of God says, ‘Whoever eats this Bread and drinks from this Cup will live forever.’
2. A Bridge of Respect and Unity
Fully joining the Catholic Church at this age highlights the value of the sacraments of the Eucharist and Reconciliation.
The honor of his past: Mr. Fidel’s conversion does not negate the years he spent in the Protestant Church; on the contrary, that biblical foundation and his prior love for God were the building blocks that led him to where he is today.
3. An Example and Inspiration for the Community
For lifelong Catholics, seeing an elderly man convert to another religion is a reminder of the value of their own faith—and of the treasures of the Church, which are sometimes taken for granted. For Mr. FIDEL, the path to Catholicism is often an eager, intellectual, and spiritual quest. It involves grappling with Marian dogmas, understanding the primacy of Peter, and, above all, rediscovering the history of the Church. Crossing that bridge at age 75 requires heroic humility: the willingness to unlearn lifelong certainties in order to embrace the mystery of the sacraments, especially the Holy Eucharist.
This testimony is a wake-up call for our complacent communities. Seeing an elderly man study the catechism with the enthusiasm of a child is a living lesson. It teaches us that faith is not a passive inheritance received at birth and then set aside, but a dynamic journey that demands courageous responses until our very last breath.
Today, the Church celebrates not only the arrival of a new member, but also the richness of an entire life that is now placed at the service of the Mystical Body of Christ. At 75 years old, her story is just beginning a new and luminous chapter: a journey guided by sacramental grace, demonstrating that, for God, the perfect moment is always today. I am very grateful to God and proud to have accompanied him and to be his godmother. I pray that God’s grace will continue to illuminate his Catholic faith.
Sister Hermelinda, Ora
La fe no se jubila...




La hermana Hermelinda, religiosa de las Orantes de la Asunción, originaria de la República Democrática del Congo y misionera en Tecamachalco, Puebla, nos comparta con alegría una experiencia impactante: el acompañamiento de Fidel, un hombre de 75 años, protestante, en su camino hacia los sacramentos de la iniciación cristiana en la Iglesia católica. Escuchémosla.
Dios nos permite realizar su obra al momento que Él quiere. Hace unos meses estuve dando platicas de catecismo al Señor FIDEL que desde su infancia fue protestante pentecostés. A los 75 años un largo camino protestante culmina en el Altar Católico. El convertido señor FIDEL testimonió de un creyente que demuestra que nunca es tarde para buscar la plenitud de los sacramentos.
A los 75 años, la decisión del señor FIDEL de cambiar de Fe y recibir los sacramentos de iniciación cristiana (Bautismo, confirmación y comunión) el 23 de agosto de 2026 no fue un impulso emocional, sino el resultado de un camino de estudio, maduración y un sincero deseo de plenitud. Para hablar sobre el testimonio del señor FIDEL destacamos 3 enfoques principales:
1. El valor de buscar la verdad
Nunca es tarde para el Espíritu Santo: Este paso demuestra que la conversión es un proceso continuo que dura toda la vida. A los 75 años, cuando muchos consideran que sus convicciones están completamente cerradas, el señor FIDEL mantuvo el corazón abierto para una nueva llamada: “Entrar en la Iglesia que Jesús mismo fundo”, decía él.
Una fe madura, pero no ciega. Haber sido de la Iglesia Protestante significa que ya conocía las Escrituras y estuvo ligado a Cristo. La verdad es que de tanto usarla, su Biblia Reina Valera ya no tenía las páginas de Génesis y Apocalipsis. Su paso al catolicismo es una evolución de esa fe previa, buscando lo que él consideró la plenitud de la verdad y la comunión sacramental.
Él me decía: “tengo muchas ganas y hambre de comer el Cuerpo y beber la Sangre de Cristo como dice la Palabra de Dios, “el que Come de este Pan y bebe de este Cáliz vivirá para siempre”.
2. Un puente de respeto y unidad
El hecho de unirse plenamente a la Iglesia Católica a esta edad resalta el valor de los sacramentos de la Eucaristía y de la reconciliación.
El honor de su pasado: la conversión del señor Fidel no anula los años que paso en la Iglesia Protestante; al contrario, esa base bíblica y su amor previo por Dios fueron los cimientos que lo llevaron adonde esta hoy.
3. Un ejemplo e inspiración para la comunidad
Para los católicos de nacimiento, ver a un ancianito cambiar de religión es un recordatorio del valor de su propia fe, la cual a veces se da por sentada los tesoros de la Iglesia. Para el señor FIDEL, el camino hacia el catolicismo suele ser una búsqueda ávida, intelectual y espiritual. Implica confrontar dogmas marianos, comprender el primado de Pedro y, sobre todo, redescubrir la historia de la Iglesia. Cruzar ese puente a los 75 años requiere una humildad heroica: la disposición de desaprender certezas de toda la vida para abrazar el misterio de los sacramentos, especialmente la Sagrada Eucaristía.
Este testimonio es una sacudida para nuestras comunidades adormecidas. Ver a un hombre de la tercera edad estudiar el catecismo con la ilusión de un niño es una lección viva. Nos enseña que la fe no es una herencia pasiva que se recibe al nacer y se archiva, sino un camino dinámico que exige respuestas valientes hasta el último suspiro.
La Iglesia celebra hoy no solo la llegada de un nuevo fiel, sino la riqueza de una vida entera que ahora se pone al servicio del Cuerpo Místico de Cristo. A los 75 años, su historia apenas comienza un nuevo y luminoso capítulo: El caminar guiado por la gracia sacramental, demostrando que, para Dios, el momento perfecto siempre es hoy. Estoy muy agradecida con Dios y orgullosa de haberlo acompañado y de ser al mismo tiempo su madrina. Pido que la gracia de Dios siga iluminando su fe católica.
Hermana Hermelinda, Ora
Hermanas Orantes de la Asunción
¡La vida se celebra!




«En el silencio, la oración, el trabajo y el sacrificio, la vida de la Orante debe ser siempre adorar, amar, dar gracias». (Madre Isabela, Fundadora de la Hermanas Orantes).
El día miércoles 31 de julio de 2024 fue marcado por una doble celebración: la hermana Patricia Kavira Kamabu conmemorando sus Bodas de Plata como religiosa Orante de la Asunción, así como sus cincuenta años de vida. Y por otro lado el padre Oscar Uriel Cabrera Rivera, segundo vicario parroquial, celebrando sus 30 años de vida.
La celebración tuvo lugar en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción en Tecamachalco, Puebla. Dicho festejo comenzó a la una de la tarde. Fue presidida por el padre Andrés Juan Hernández Hipatl, párroco de Nuestra Señora de la Asunción. concelebrada con: Leonardo Tepanecatl Sosa, primer vicario, Oscar Uriel Cabrera Rivera, segundo vicario, Louis Kivuya Muke, a.a., Superior Regional de los Agustinos de la Asunción, Joseph Mahamba, a.a., vicario de Santiago Apóstol en Tlilapan y Sébastien Bangandu Mwanza, a.a., vicario de San Andrés Totoltepec.
Se efectuó bajo la animación viva y alegre del coro San José, iniciado hace dos años por las hermanas Orantes, niños y sus madres. El padre Oscar Uriel nos consintió con una buena homilía, centrada en la persona de Jesucristo, perla fina y de gran valor por la que tenemos que venderlo todo para disfrutar su compañía.
Se notó una presencia significativa de religiosos y religiosas de la gran familia de la Asunción, especialmente con la presencia de las hermanas Religiosas de la Asunción (Made, Delia, Irene Ponce Romero, Rosa Elvira, Carmen), Asuncionistas (Rafael Huerta Ramos, Louis Kivuya, Genaro Pulido Rivera, Joseph Mahamba, José Alberto Peña Mejía, Sébastien Bangandu) y Oblatas de la Asunción (Arlette Kanzira, Felicitas Kambia).
Al finalizar la celebración eucarística, la hermana Patricia, hondamente conmovida, nos hizo un recorrido por su historia vocacional: desde que se salió de su casa familiar a los 21 años de vida. Agradeciendo a Dios su bondad y su misericordia para con ella a lo largo de estos años de vida en el seguimiento de Cristo Jesús bajo la congregación de las Orantes de la Asunción.
Valoró enormemente la acogida recibida en México de parte del señor Arzobispo de Puebla Mgr don Víctor Sánchez y sus auxiliares, la familia de la Asunción, los párrocos de Tecamachalco, padre Juan Calixto y Andrés Juan y de todos los habitantes de Tecamachalco. Aseguró que México ocupa un lugar importante en su experiencia humana y espiritual.
Después de la celebración eucarística pasamos al salón parroquial para la fiesta, realizada con un animado programa cultural que contaba con un saxofonista y un grupo de Mariachi, los discursos de varios de los participantes, así como de un momento de convivencia fraterna. Con su voz encantadora, el padre Oscar Uriel nos conmovió con su interpretación perfecta de cantos de varios músicos mexicanos.
Como ya se hacía tarde, tuvimos que salir de este ambiente de fiesta tan hermoso; no sin realizar una visita a la casa de las hermanas Orantes, regresamos a México, agradecidos por la experiencia vivida.
Esta celebración jubilar nos ayudó a redescubrir el significado de la vida orante. También oramos por la gran familia de la Asunción, en particular por las hermanas Orantes, para que Dios las engrandezca con más vocaciones.
Dios las bendiga y les llene de gracia y energía apostólica para estar en Tecamachalco y en el mundo como una memoria viva de nuestro Redentor y testigos del Reino de Dios.
Por P. Sébastien Bangandu Mwanza, a.a.
Hermanas Orantes de la Asunción











PRESENTACION
Las Orantes de la Asunción forman un Instituto de vida contemplativa, fundadas en Paris, Passy, sobre la calle Berton, no 14, en la casa de las Oblatas de la Asunción, el 8 de diciembre del 1896 por Isabelle de Clermont-Tonnere (1849-1921) y el Padre Francisco Picard, asuncionista (1831-1903).
Las Orantes de la Asunción son religiosas contemplativas en medio de la gran familia de la Asunción. Están consagradas a la oración por la Asunción y sus obras, por los sacerdotes, la Iglesia y el mundo.
Hoy ellas comparten con toda la Asunción la misma pasión por el Reino de Dios. De la espiritualidad agustiniana, ellas buscan a vivir en comunidad este consejo de san Agustín:” Tener una sola alma y un solo corazón hacia Dios”.
Las Orantes quieren estar a disposición de Dios juntas con sus hermanos y hermanas, estar atentas a las necesidades de los que las rodean, dando vida, entregándola en esta triple presencia. Ellas viven la oración, la vida fraterna y la atención a las necesidades de las personas en la sociedad, conjugando estas tres dimensiones en su vida.
La vida de las hermanas Orantes está marcada por la oración silenciosa en la mañana, la liturgia de las Horas, el trabajo manual e intelectual, la lectura espiritual, la Eucaristía y la adoración eucarística. En esta reciben el espíritu de adoración que brille cada día en todas las realidades de su vida.
PRESENCIA EN EL MUNDO
Instituto Internacional de vida contemplativa de derecho diocesano, la congregación sigue siendo sencilla, absorbida en 1941 por la de Sacramentinas Marsella, fundada en 1639 por el padre Antoine Le Quien, O.P. En 1939 o un poco antes, las Orantes fundaron una segunda comunidad en Vigan (Gard) en Francia, lugar de nacimiento del padre Manuel d’Alzon, fundador de los Agustinos de la Asunción.
Hoy las hermanas Orantes de la Asunción son 300 en 33 comunidades y en 17 países. La congregación de las Orantes es de origen francés. Desde 1896 extendió poco a poco su internacionalidad en Bélgica desde 1953, en Argentina (1959), en la República Democrática del Congo (1969), en Costa de Marfil (1985), en Madagascar (1992), en Togo (1997), en Tchad (2000), en Tanzania (2001), en Niger (2002), en Kenya (2004), en Kinshasa / República Democrática del Congo (2007), en Burkina Faso (2009), en Filipinas (2010), en México (2014) y en Italia (2014).
La congregación cuenta con un centenar de asociados laicos en Francia, Argentina, República Democrática del Congo, Togo, Madagascar y Colombia que viven la espiritualidad agustiniana y asuncionista en relación con las comunidades Orantes.
PRESENCIA EN MÉXICO
Las hermanas Orantes de la Asunción llegamos a México en septiembre del 2014 después de dos estudios ambientales sucesivos realizados por la hermana Yolande de Champagnie, ex superiora general, quien murió hace 3 años, acompañada por la hermana Hangi Silvestrine en 2012 y la hermana Anne Huyghebaert en 2013, entusiasmadas por el Asuncionista padre Fataki Kakule Mwirawivu.
Yo, hermana Patricia, fui la primera misionera que llegó a México el 24 de septiembre de 2014 y muy bien recibida al aeropuerto Internacional de la ciudad de México por el padre Joseph Mumbere Mahamba, a.a., y la hermana María Dolores Espinoza Morales, Superiora Provincial de las Religiosas de la Asunción en este tiempo. Dos días después, llegó la hermana Hermelinde Kyakimwa Kasivasi el 26 de septiembre de 2014.
Nos quedamos en la casa provincial de Religiosas de la Asunción (Calzada de los Leones, 183 colonia las Águilas en la Ciudad de México) hasta el 30 de septiembre de 2014 antes de vivir un mes en Carrasco, Calle Piedra Filosofal N°8 colonia Isidro Fabela, delegación de Tlalpan, segunda comunidad de las Religiosas de la Asunción en la Ciudad de México.
Las hermanas de esta comunidad buscaron un maestro de español para nosotras, el Sr. Gabriel, mientras esperábamos un mes de cursos intensivos en el CEPE (Centro de Enseñanzas Para Extranjeros) en la Universidad Autónoma de México (UNAM).
El objetivo de nuestra llegada a México fue poder vivir unos meses de experiencia y discernimiento, que nos permitirían aprender el idioma y la cultura del país; y luego emprender la vida apostólica dentro del Albergue Nuestra Señora de Lourdes ubicada en la calle Hidalgo 81, Col Barrio del Nino Jesús, Tlalpan, y cuya misión es: Dar albergue temporal, orientación en su tratamiento, apoyo psicológico y espiritual a los enfermos.
Además, nuestra misión consistiría en explorar oportunidades para responder como Orantes de la Asunción a las necesidades humanas y espirituales, así como contribuir a la labor y la organización para el cuidado de esta hermosa obra de acogida de los enfermos.
El 17 de marzo de 2015 llega la hermana Stéphanie Kahambu Mbamulyakoki como tercera misionera. Formamos una comunidad de tres hermanas. Como comunidad, nuestro trabajo apostólico consistía en recibir a las personas que llegaban al Albergue, visitar a los enfermos en algunos hospitales, rezar con ellos y llevar la comunión a los que necesitan; acompañar a los moribundos (la mayoría tenía cáncer al estado terminal); supervisar la lavandería y la cocina. Cada una de nosotras tenía 8 horas de trabajo por día y un día de descanso por semana. Nuestro alojamiento, comida, agua, electricidad, gas, internet y atención médica estaban a cargo del Albergue.
Cada una con su horario de trabajo, nos reuníamos solo a las horas de las Laudes, la Eucaristía y las vísperas. No teníamos momentos o espacios de vida comunitaria regular.
Vivimos en el Albergue Nuestra Señora de Lourdes del 30 de septiembre de 2014 al 17 de marzo de 2017. Muy apreciadas por los gerentes del Albergue, el Sr. Vicente y la Sra. Magdalena, así como por el personal, también nos gustó trabajar con todos ellos y para los pobres. "Al elegir estos servicios, los más pobres serán privilegiados" RV 5.
Después de esta experiencia del Albergue tuvimos que estudiar la posibilidad de una nueva fundación. En el momento apropiado, después de un diálogo franco entre la hermana Anne, Superiora General, los responsables del Albergue y nosotras, comenzamos a buscar una transferencia a otra diócesis donde la misión pueda promover la vida comunitaria, que es uno de los puntos importantes de nuestro carisma Orante.
"Las comunidades deben ser lugares de formación y crecimiento, a través de la calidad de su oración, su vida evangélica y fraterna, su asistencia al trabajo y al estudio» RV 65.
Luego, en un diálogo fraterno con la hermana María Dolores, provincial de las Hermanas de la Asunción, nos pusimos en contacto con el arzobispo de Puebla, Mons. Víctor Sánchez, quien respondió sin demora a nuestra solicitud.
El 17 de marzo del 2017 se trasladó la comunidad a Tecamachalco - Puebla, bién recibidas por el Pbro. José Juan Calixto Alonso cura de la Parroquia Nuestra Señora de La Asunción de Tecamachalco y por Su Excelencia Monseñor Víctor Sánchez Espinosa arzobispo de Puebla de los Ángeles que nos instaló en la capilla de San José, parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Tecamachalco, Puebla.
Nuestra misión se realiza especialmente en la pastoral parroquial: animación de misas, catequesis, visitas a los enfermos. Además de las actividades parroquiales, visitamos a los prisioneros una vez por semana, acojamos a muchas personas pobres que necesitan orientación moral, espiritual y sobre todo económica. Acompañamos a muchos a la Caritas municipal.
Como misioneras, siempre estamos dispuestas para responder a las necesidades que surgen en la congregación o en la iglesia, en obediencia a nuestra superiora general. Así, la hermana Stephanie se fue el 25 de octubre de 2018 por una emergencia en nuestra comunidad en Bélgica, reemplazada por la hermana Norma Sosa Beatriz originaria de Argentina que había llegado el 29 de julio de 2018. Quien por razones de salud regresó a Argentina el 17 de agosto del 2019.
Hasta ahora llevamos ya tres años aquí en Tecamachalco. A parte del trabajo apostólico que realizamos, nuestro profundo deseo es encontrar vocaciones a la vida orante para poder seguir con la obra del advenimiento del Reino de Dios en México y en el mundo. Para más información, has clic aquí
Hna Patricia Kavira Kamavu, Ora.




Visita de la Superiora general a México



De una manera excepcional hermana Ana, nuestra superiora general, vivió 7 semanas en nuestra comunidad de Tecamachalco en lugar de dos semanas de visita inicialmente previstas. Del 17 de marzo al día 06 de mayo 2020. Una gracia especial por nosotras.
Habiendo salido de París antes del cierre de las fronteras de la Unión Europea, fue muy bien recibida en la comunidad de nuestros padres agustinos de la parroquia de San Andrés Totoltepec la noche de su llegada. Acompañada por la hermana Patricia.
Durante las pocas horas que pasó en este lugar, así como durante el resto de su estancia, a menudo se asombraba de todo lo que veía como imprudencia en comparación con las precauciones sanitarias y el confinamiento severo vivido en Francia y otros países de Europa.
Al llegar al día siguiente al mediodía en Tecamachalco, después de breves saludos de la comunidad es para la viajera la entrada en el aislamiento sanitario recomendado. Durante 14 días no sale de su habitación y recibe sus comidas en una bandeja en su puerta. Nadie puede entrar y sólo hablamos desde la puerta o por WhatsApp.
Su vuelo de regreso fue cancelado y varias veces retrasado. Su visita continúa en el confinamiento, sin contactos externos. Todas las citas canceladas, nos centramos en el trabajo de reflexión y compartir sobre la comunidad formadora y el itinerario de formación. Pensamos especialmente en los primeros contactos y etapas para nosotras en México, pero también en el conjunto de la formación Orante.
Mientras tanto, la hermana Ana está en conexión con la casa general para continuar su trabajo y hace la vida comunitaria y de oración con nosotras. Actualmente somos 2 hermanas africanas con una postulante argentina y esperamos a una hermana profesa que sigue detenida en su país por los procedimientos administrativos y el confinamiento.
Nuestra casa es muy pequeña, la hermana Ana nos ayuda a ver cómo mejorar el acondicionamiento para ahorrar espacio: ordenamiento y traslado de la biblioteca; organización de herramientas y lugar de lavado; previsión de manejo de una sala polivalente.
Después de varias cancelaciones de su vuelo y algunos contactos con su embajada, la hermana Ana tiene la esperanza de volar mañana por la noche y llegar a París con los permisos necesarios. Lamentada para no haber podido encontrarles, les manda un fraterno y cordial saludo y nos quedamos en unión de oración.
Hna Patricia Kavira Kamavu, Ora.




Las hermanas Orantes al servicio del oprimido




¿Qué decir de la misión de las Orantes de la Asunción en los dos meses julio y agosto del 2019? Continuamos con las actividades que les hemos platicado en el último boletín.
Lo que es nuevo es el apostolado con los presos desde el 30 de julio de este año. Les visitamos cada martes de las 11 a las 12 de la tarde. Con nuestra maestra de guitara, los animamos a formar un corro en la prisión, porque tienen misa cada último viernes del mes y los que no saben tocar, están aprendiendo a hacerlo. La primera vez tuvimos 6 para el corro y dentro de ellos 3 sabían tocar la guitara.
El martes 27 de agosto se añadieron otros 6, el grupo esta aumentado poco a poco gracias a Dios. En la prisión hay diferentes actividades: cocina, carpintería, artesanía, alfabetización, diseño, orar porque tienen oratorio allí. Los que saben trabajar y que luchan para vivir, pidan los materiales a sus familiares, hacen lo posible para hacer muchas cosas y sus familiares pasan para recogerlas por la venta; así aun que están en la prisión siguen sosteniendo a su familia, eso es algo maravilloso. También descubrimos que nuestra presencia les ánima, se emocionan cuando nos ven.
Esta cercanía con los presos nos anima también a nosotras a perseverar en la misión. Es muy maravilloso ver como unos de los presos están alegres a pesar de su situación. Pero los que todavía no aceptan de estar allí, son tristes, no tienen ganas para nada, los animamos a echar más ganas a la vida, a no perder la esperanza, un día saldrán de la prisión y darán testimonio de la gracia y del amor de Dios hacia el ser humano.
Nuestra Parroquia teniendo como patrona la Virgen de la Asunción, esta solemnidad se prepara intensamente con visita de la Vicarita en las diferentes comunidades y familias acompañando con los monaguillos desde el 13 de julio hasta el 13 de agosto; en este día hay primeras comuniones, las confirmaciones y la dormición de la Imagen de la Virgen María. Las manzanas alrededor de la imagen de la Virgen simbolizan la inmortalidad de la Santísima Virgen María porque esta categoría de manzanas caseros no se pudren así el cuerpo de la Santísima permaneció incorruptible e intachable.
El 14 todos los feligreses hacen la procesión con la Imagen de la Patrona de las 9pm hasta a las 4am concluyendo con la misa y las mañanitas. El 15 de la Solemnidad es la Coronación de las Imágenes de la Virgen María, la Vicarita y la Patrona. Al fin de la misa todos los participantes pasan de bajo del manto para recibir sus gracias y los Padrinos reparten las manzanas y estampitas a cada persona.
Terminando con las vacaciones, el primer domingo de septiembre era el envió de todas las catequistas en la misa de las diez, fuimos veinte. El catecismo será de tres niveles: de 7 años, 8 años y de 9 años en adelante et se culminará con los sacramentos el 15 de agosto 2020 por los niños del tercer nivel.
Agradecemos al Señor que nos da la oportunidad de servirle cada día en estos humildes servicios. Agradecemos por la oración mutua en nuestras misiones.
Por Hna Hermelinda KASIVASI, Ora.
Nuestro apostolado en Tecamachalco




En primer lugar, damos gracias a Dios por el don de la vida y agradecemos a cada uno de ustedes por sus oraciones por las cuales somos beneficiarios. Les aseguramos de nuestras humildes oraciones por cada uno de ustedes y por todas sus obras. Que Dios les bendiga para siempre.
Aquí tenemos un apostolado parroquial, trabajamos con los grupos de apostolado en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Tecamachalco. Antes, teníamos como actividad principal la preparación y organización de los jubileos eucarísticos (40 horas de adoración) en las 16 capillas de nuestra parroquia.
Hace seis meses tenemos un nuevo párroco, el padre Andrés Juan Hernández Hipatl, que organiza las cosas a su manera. Para él, todas las actividades deben estar centralizadas en la parroquia. No hacemos más jubileos eucarísticos cada mes, pero una vez al año en la parroquia. Ahora estamos trabajando con algunos grupos de apostolado:
1. Con los ministros de la Sagrada Comunión, visitamos a los enfermos, traemos la Sagrada Comunión a los que la necesitan cada jueves después de la misa de la mañana; hacemos Visiteos de casa a casa una vez por semana para invitar a la gente a la adoración diaria en la parroquia donde se expone el Santísimo Sacramento de 8 am a 7 pm. Animamos también las horas santas todos los jueves en las capillas.
2. Con los alegres discípulos misioneros de Jesucristo, organizamos las actividades litúrgicas en 2 capillas, hacemos visitas en los hogares para invitar a las personas a acercarse a la iglesia, especialmente a los sacramentos (bautismo, comunión, confirmación, matrimonio) y la evangelización en general y les invitamos a la escuela de la sagrada escritura y retiros.
3. La vela perpetua es un grupo de ancianas que tienen como carisma: la adoración perpetua, organizan las procesiones: el Jueves Santo, donde hacemos la gran procesión con el Santísimo Sacramento antes del repositorio, la fiesta de
Corpus Cristi: gran procesión, el 31 de diciembre, procesión de acción de gracias con el Santísimo Sacramento. Visitamos a los antiguos miembros del grupo para recordar su papel en la Iglesia.
4. Emaús: Su carisma es invitar discretamente a las personas al retiro para un cambio y / o renovación de la vida. Meditar la palabra de Dios, tomar un tiempo para sentir paz, amor y tranquilidad, para llegar a conocerse mejor a través de las nuevas amistades y de sentir la presencia de Dios en nuestra vida. Ayudan mucho en la conversión.
Por lo general, animamos las misas de la mañana y las laudes y ayudamos a distribuir la comunión. Ayudamos también a la catequesis para niños y adultos. Muchas veces tomamos tiempo para escuchar a las personas que nos rodean. Cada grupo se reúne una vez la semana.
Por Hna Patricia Kavira Kamavu, Ora.


