Mision de verano


Durante una semana inolvidable, tuvimos la bendición de vivir una hermosa misión de verano en la Parroquia de Chavaxtla (La santa Cruz), en las comunidades de Gudalupe Victoria, San Miguel, Peregrina y Puentecilla.
Fue una experiencia llena de fe, servicio y mucho amor, compartida con jóvenes de distintas comunidades que se unieron con el mismo propósito: llevar el mensaje de Cristo a cada rincón y unir más a los jóvenes.
Cada día estuvo lleno de encuentros significativos: visitamos a familias, enfermos, niños, jóvenes y adultos, compartiendo temas formativos, dinámicas, juegos y, sobre todo, nuestra escucha y compañía.
Fue conmovedor ver cómo las puertas de los hogares se abrían para ofrecernos un plato de comida, un vaso de agua o simplemente una sonrisa. Esos gestos sencillos, pero llenos de amor, nos recordaron que la verdadera riqueza está en el corazón dispuesto a dar.
Al finalizar, vivimos una gran convivencia con todos los jóvenes de la parroquia y los demás misioneros. Reímos, cantamos, reflexionamos y celebramos lo que Dios hizo en nosotros y a través de nosotros durante esta misión.
Nos llevamos en el corazón cada rostro, cada palabra, cada abrazo… y el firme deseo de seguir siendo instrumentos de esperanza allá donde se nos necesite.
Estrella Hernández






